Restaurante Cobalto
cobalto nació de una obsesión.
No por la fama, sino por la verdad de cada plato
El manifiesto
Creemos que la cocina honesta
es el acto más generoso que existe.
Cobalto no nació de una inversión ni de un proyecto empresarial. Nació de una pregunta: ¿qué queremos comer nosotros? La respuesta fue sencilla. Producto verdadero, sin artificios. Técnica al servicio del sabor, no al servicio del espectáculo. Y un espacio donde el tiempo transcurra diferente.
El nombre lo dice todo. El cobalto es un elemento que tiñe los vidrios de azul intenso, que aparece en los cielos más limpios, que da nombre a un color que no existe en la naturaleza de forma pura. Una promesa de intensidad. De algo que va más allá de lo evidente.
Cada temporada revisamos nuestra carta desde cero. No guardamos clásicos por costumbre ni por miedo. Guardamos solo aquello que sigue emocionándonos cuando lo probamos. Lo demás, lo dejamos ir. La evolución es la única lealtad que le debemos al comensal.
Trabajamos con productores que conocemos por su nombre. Agricultores de la ribera del Ebro, ganaderos de los Pirineos, pescadores del Cantábrico que nos llaman cuando algo es excepcional. No hay intermediarios entre el campo y nuestra cocina.
«La perfección no está en hacer algo complicado.
Está en hacer algo simple y que sepa a algo que nunca habías probado.»
Primer pilar
Sin producto excepcional, la técnica no tiene sentido. Buscamos el tomate que sabe a verano, el pescado que llegó esta mañana, el aceite de una almazara familiar que lleva tres generaciones haciendo lo mismo. Cuando el producto es verdadero, lo único que necesita es respeto.
Segundo pilar
Dominamos las técnicas más precisas de la cocina contemporánea. No para exhibirlas, sino para extraer de cada ingrediente lo mejor de sí mismo. Una cocción lenta o una fermentación no son trucos: son conversaciones que el cocinero mantiene con el tiempo y con la materia.
Tercer pilar
Un plato puede tener producto de primera calidad y ser técnicamente perfecto, pero emocionalmente vacío. Buscamos lo contrario: que cada bocado tenga un recuerdo detrás, una historia, un lugar, una experiencia. Que cuando salgas de cobalto, algo pequeño haya cambiado en cómo entiendes la comida.
La persona detrás
Chef ejecutivo & fundador
Alejandro aprendió a cocinar antes de aprender a leer. Su abuela en Huesca no medía los ingredientes: los sentía. Esa memoria muscular, ese saber instintivo sobre cuándo algo está, es lo que guía cada decisión en la cocina de Cobalto.
Formado en el Basque Culinary Center y con experiencia en tres restaurantes con estrella Michelin, decidió volver a Zaragoza con una convicción clara: la alta cocina no necesita alejarse de su raíz geográfica para ser contemporánea. Al contrario. La raíz es la que le da significado.
Alejandro MontielEn números
Ahora que nos conoces, ven a conocernos de verdad. Una mesa, una carta que cambia con las estaciones, y tiempo para ti.