Un clúster de cuatro meses que ya llena el aforo

Circlear se constituyó en diciembre de 2025, hace apenas unos meses. Que su primer evento público convocara más de cien personas —con aforo completo en el Instituto Tecnológico de Aragón— no es un dato menor. Es una señal.

En la sala había empresas, pymes, representantes institucionales, investigadores de la Universidad de Zaragoza y técnicos de la administración. Gente que no suele coincidir en el mismo sitio, y que sin embargo ese día sí lo hizo. Eso no ocurre por casualidad. Ocurre cuando hay una narrativa que conecta intereses distintos en torno a un propósito común.

100+ asistentes, aforo completo en el ITA
39 socios fundadores: empresas, institutos y universidad
4 mesas de trabajo sobre los ejes del sector

Lo que se habló: entre la normativa y la oportunidad

La jornada fue densa en contenido. La apertura contó con Tatiana Gaudes, consejera de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza, y con Alicia Valero Delgado, catedrática de la Universidad de Zaragoza y una de las investigadoras más reconocidas en termoeconomía circular. Raro ver ese nivel de ponentes en un clúster recién nacido.

Las cuatro mesas de trabajo abordaron los ejes que de verdad preocupan al sector: residuos orgánicos y sólidos urbanos, responsabilidad ampliada del productor, innovación aplicada a la circularidad y —quizá la más urgente para la mayoría de asistentes— cómo adaptar una pyme a la normativa vigente sin que eso suponga una carga inasumible.

El MITECO participó de forma telemática para presentar el II Plan de Acción de Economía Circular de España. Y la clausura corrió a cargo de Ana Sanz, directora General de Pymes y Autónomos. No es fácil conseguir ese nivel de interlocución institucional en un primer evento.

Por qué los clústeres necesitan comunicar bien lo que hacen

Hay un problema de fondo en muchos sectores técnicos o industriales: son capaces de hacer cosas extraordinarias, pero nadie se entera. O se entera solo quien ya estaba convencido. Es el tipo de situación que veo con frecuencia cuando trabajo el gabinete de prensa de organizaciones que tienen mucho que contar pero aún no han encontrado la forma de contarlo.

La economía circular tiene ese riesgo especialmente marcado. Es un concepto que suscita al mismo tiempo adhesión fácil y escepticismo real. Mucha gente asiente cuando lo escucha y pocos saben exactamente qué implica en la práctica para una empresa aragonesa de tamaño mediano.

Lo que Circlear hizo el 9 de abril fue exactamente lo contrario a ese problema. Organizaron un evento con un programa concreto, con ponentes de primer nivel, con mesas de trabajo donde se discutieron cosas reales. No hubo grandes declaraciones vacías ni PowerPoints genéricos sobre sostenibilidad. Hubo empresas contando lo que hacen y técnicos explicando lo que viene.

«La circularidad convierte ineficiencias en oportunidades, transformando residuos en recursos. No es solo una cuestión ambiental: es una palanca real de competitividad.» — Jesús Alijarde, presidente de Circlear

Esa frase, dicha por el presidente del clúster en la apertura, resume exactamente el tono que necesita un sector así para abrirse paso: sin victimismo, sin grandilocuencia. Con argumentos económicos reales.

Lo que un primer evento bien hecho le hace a una organización

Un primer evento público es, en términos comunicativos, el momento más importante en la vida de una organización nueva. Más que la web, más que la nota de prensa, más que las redes sociales. Es donde la gente decide si esto va en serio o no.

Cuando el aforo se llena, cuando los ponentes tienen peso real, cuando la agenda es concreta y no decorativa, cuando el público sale con algo útil en la cabeza… eso construye credibilidad de un modo que ninguna campaña de marketing puede fabricar artificialmente.

Circlear lo consiguió. Y eso tiene valor más allá del propio evento: es el tipo de capital de reputación que luego se acumula y que facilita todo lo que viene después —la siguiente convocatoria, la conversación con la administración, la atracción de nuevos socios. Si no pudiste estar, Circlear publicó un vídeo resumen del encuentro en LinkedIn —un buen ejemplo de cómo aprovechar el contenido de redes sociales para alargar la vida de un evento más allá del día.

Trabajando en comunicación con empresas en Zaragoza, veo con frecuencia organizaciones que hacen cosas valiosas pero que no tienen un relato claro de lo que hacen. Lo de Circlear es el ejemplo contrario, y merece ser señalado.

Aragón, economía circular y lo que viene

El clúster se alinea con el Plan GIRAPEC 2024-2030 de Aragón y con la Estrategia Española de Economía Circular 2030. El respaldo del Gobierno de Aragón y la participación de Redol —hub regional de circularidad cofinanciado por la UE— dan al proyecto un paraguas institucional sólido.

Con 39 socios fundadores y una primera jornada que ha dejado lista de espera para la siguiente edición, Circlear tiene todo lo necesario para convertirse en referencia del sector en el sur de Europa. Lo que ocurra a partir de aquí dependerá, en buena parte, de si son capaces de mantener ese nivel de comunicación a lo largo del tiempo.

El primer encuentro fue una muy buena primera ola. Ahora toca sostenerla.